Aventura en el colegio

Emily con dos compañeras, ganadoras medalla
Excelencia Académica

Un día, mi mejor amiga Sophía y yo estábamos en el aula, desesperadas por irnos a nuestras casas. Aún faltaba una hora pero para nosotras… ¡era un siglo!
De repente, la profe se dio cuenta de que una de mis compañeras salió del curso sin permiso y mandó a Sophía a buscarla.
Cuando regresaron,  la profe  le echó un boche enfrente de todos nosotros a la niña que salió sin permiso. Ella, al principio se sentó muy tranquila pero al rato, nuevamente empezó a hablar y a molestar. Entonces, la profe  la envió adonde la Directora; ella se quejaba porque no quería ir, mientras que nosotros  no podíamos dejar de reír.
— ¡Al fin salió! —le dije a Sophía.
Al cabo de un rato, la profe fue a abrir la puerta  porque ya casi era hora de salir… ¡puso una cara de espanto! Algo andaba mal. Forcejeó con la puerta. Todos nos paramos de inmediato y nos dimos cuenta de que estábamos encerrados. ¡Se armó un barullo!
— ¡Tranquilos! —dijo la profe.  —Pronto vendrán a abrirnos.
Pero pasaba el tiempo y sentíamos mucha hambre. De repente recordé algo:
— ¡Creo que dejé algo de mi merienda! —y me precipité sobre la lonchera. ¡Qué sorpresa! Había dejado huevo hervido y galleticas. Por igual, todos mis compañeros miraron qué les quedaba y de esa manera compartimos merienda, pero aun así estábamos desesperados y locos por salir.
Por suerte la niña traviesa había dejado su mochila en su butaca y tuvo que volver a buscarla. Entonces se dio cuenta de que nos había dejado trancados. Cuando la puerta se abrió, nos sentimos tan felices que no nos detuvimos a pelearle por lo que nos había hecho, ni supimos que le dijo la profe, solo sé que ya hoy es jueves y no la he vuelto a ver.
Fin

Escritora EMILY ANACAONA ROSARIO BAEZ
EDAD 8 AÑOS

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